jueves, 4 de julio de 2013

Ensalada "con todo"


 

Uno de los platos que más me han apetecido estos meses, es esta ensalada que realmente se convierte en un estupendo plato único.

La base es lechuga. La que más me gusta es Batavia y hoja de roble, que si tengo de ambas, las mezclo. No uso nunca iceberg ni orejas de burro. Son bastante difíciles de digerir, la verdad.
 
Además de la lechuga, pongo los siguientes ingredientes, todos o algunos, dependiendo de lo que tenga en casa:

Apio
Cebolleta
Huevo duro
Queso freco
Jamón de York
Atún o salmón ahumado o gulas o gambas/langostinos a la plancha
Tiras de pollo a la plancha
Zanahoria
En temporada, albahaca fresca.

Huevo duro, jamón de york, queso fresco, cebolleta, tiras de pollo a la plancha, zanahoria, apio, atún (en el centro), albahaca fresca

Si del día anterior me ha sobrado algo de verdura tipo judías verdes, brocoli, coliflor, ..., también lo añado.

Para condimentar la ensalada, si estoy sola, uso aceite de oliva, sal y vinagre. Si, como anoche, vienen amigos a cenar, hago una salsa ligera con yogur, que publico ahora por separado.

Es un plato único muy completo y que llena bastante. Recomiendo que lo probeis.


    


lunes, 1 de julio de 2013

Vida sana, comida sana

Con esta entrada, empiezo una sección del Blog dedicada a la comida y vida sana. 

En septiembre 2011 conocí al endocrino Carlos García Muñoz, en Madrid. Quería adelgazar unos kilos y sabía que yo sola conseguiría 1 o 2 como mucho. Hablando una mañana con una de mis hermanas, me sugirió que llamara a Carlos y así lo hice. 

Lo que él me ha dicho en estos meses es algo tan obvio que casi parece absurdo no hacerlo. He conseguido mi objetivo y además he cambiado mi forma de comer, como sano, como mucho menos, y como bien. Voy a ver a Carlos cada 3-4 meses: me vigila, me pone unas pautas para ese kilo de más que tiene que volver a desaparecer de forma inmediata y aprovechamos para charlar y ponernos al día.

Quizá la pauta que más me ha afectado a mi forma de comer es el tema del pescado, de comer más pescado que carne. Tengo que decir que yo no comía nada de pescado. No sé bien por qué. En casa de mis padres no había casi nunca pescado, a mi padre no le gustaba nada. Recuerdo sólo un guiso, una especie de estofado, de calamares con patatas y aceitunas negras, típico de Liguria, que está riquísimo y que tengo pendiente de publicar. Esto no es excusa porque llevo como 25 años fuera de casa de mis padres, pero quizá haya sido por eso, no sé. 

Una vez casada, a mi marido sí le gusta mucho y me insistía en que lo hiciera pero es que me daba miedo, sí, tenía miedo de hacer pescado, no sabía cómo hacerlo. Y ha tenido que ser el endocrino el que me haya empujado a lanzarme al mundo del pescado. 

Y la verdad, es que está muy bueno. Eso sí, tiene que ser buen pescado. Puede perfectamente ser congelado, de hecho nosotros, cuando podemos, lo compramos en el norte, lo traemos bien empaquetado en una nevera portátil, y lo congelamos en Madrid y lo vamos sacando a medida que lo necesitamos.

He publicado ya alguna receta de pescado e iré publicando más. Lo que más me gusta es que se prepara en un momento y luego 20-25 minutos al horno y ya está. No hace falta estar toda la mañana en la cocina.

Estas son las principales pautas que me ha dado Carlos Gª Muñoz:


1.    Beber dos litros de agua al día.
2.    Hacer ejercicio de forma regular.
3.    Hacer cinco comidas diarias. Es decir, no llegar con hambre a ninguna de las comidas. Tomar algo a media mañana y a media tarde.
4.    Tomar pescado regularmente. Restringir el consumo de carne.
5.    Cenar de forma ligera habitualmente.
6.    Sustituir la cena por fruta, entre una y tres veces a la semana.
7.    Masticar bien los alimentos y comer despacio.
8.    Comer suficiente pero no de forma excesiva.
9.    Comer con poca sal.
10.          Usar siempre aceite de oliva.
11.          No tomar:
a.     Más de 4-5 huevos a la semana.
b.    Fritos y alimentos muy grasos. Mantequilla.
c.     Pan, dulces, alcohol de forma habitual.
d.    Embutidos.

Tomates al horno (no rellenos)

Continuando con las recetas para hacer con tomate fresco, ésta que voy a publicar la empecé a hacer el año pasado, en verano. Son un acompañamiento muy bueno para el pescado y también para la carne y al ser al horno, te permite hacer otras cosas mientras se está haciendo el tomate en el horno.

Ingredientes: tomate maduro, sal, pimienta, aceite, albahaca y/o hierbas aromáticas al gusto. Si queremos que quede con costra, pan rallado mezclado con albahaca y/o perejil.

Encender el horno a 200º.

Cortar el tomate en rodajas. En una fuente de horno que podamos sacar a la mesa, poner un poco de aceite en el fondo. Colocar el tomate en filas como si estuviéramos decorando una tarta de manzana. Condimentar con sal, pimienta, la albahaca y/o las hierbas aromáticas y añadir un poco de aceite crudo por encima. 

Si queremos que nos quede con costra, espolvoreamos con pan rallado previamente mezclado con albahaca y/o perejil.

Tapar con papel de plata y meter al horno y bajarlo a 180º. Dejar aproximadamente entre 30-40 minutos. Quitar el papel de plata y poner a gratinar para que se dore por encima y para que se consuma el agua que haya soltado el tomate.

Como ponía en la receta "salsa de tomate rápida", el tiempo de cocción depende mucho del agua que tenga el tomate y de si nos gustan secos o con algo de jugo. Si vemos que tienen mucha agua, al quitar el papel de plata dejarlo más tiempo en el horno para que se consuma  luego ponerlos a gratinar.

Es tan sencillo y están tan buenos que de verdad os animo a probarlos.

Salsa rápida de tomate

Un par de amigas me han preguntado estos días que qué pasaba con el blog, que hacía tiempo que no lo actualizaba. Efectivamente, esta mañana me pongo a ello, tras unas semanas de inactividad. Me ha causado una gran alegría ver que tengo algún seguidor!

Empieza la temporada de tomate bueno, tomate de verdad, tomate con sabor a tomate. Como muchos ya sabeis, nosotros solemos ir a Cantabria y la verdad es que allí el tomate sabe a tomate. Simplemente con un poco de aceite y sal, se convierte en un plato estupendo. Para hacerlo así, lo corto en rodajas como de un centímetro en transversal; lo vi en un restaurante de Laredo y está muy bueno puesto de esta forma y además queda muy bonito.

El fin de semana pasado estuvimos en Cantabria. Mi marido tiene fijación por el tomate. De verdad os digo. No sé bien si tuvo algún problema de pequeño o qué fue lo que pasó. En cuanto empieza la temporada y vamos a Cantabria (bueno, también en Madrid) compra tomate. Tiene un par de tiendas a las que va siempre que suelen tener tomate "de la tierra" como dicen allí. 

Con este panorama, no me queda más remedio que tener un amplio repertorio de recetas para hacer el tomate: salsa de tomate (tradicional), salsa rápida (la que voy a publicar hoy), tomates al horno, ensalada de tomate en sus innumerables versiones, por supuesto gazpacho y salmorejo, ... Os lo digo porque el tomate madura rápido por lo que llega un momento que tomarlo fresco, en su punto, es complicado. Con los que se van quedando blandos y maduros, hago todas estas versiones que os comento. Desde luego, nunca tirarlos.

En concreto, la salsa rápida de tomate es muy muy fácil.  Lo único complicado es lo que os decía al principio, que el tomate sea realmente bueno.

Ingredientes: tomates maduros (los que queramos dependiendo de la cantidad de salsa que queramos hacer), ajo, aceite, sal, guindilla (si se quiere un poco picante), albahaca. 

Cortar el tomate en cuadritos normales, ni grandes ni pequeños.



Calentar el aceite con el ajo cortado en láminas y la guindilla si queremos que esté picante la salsa.


Cuando el ajo está dorado, añadir el tomate cortado y mover con cuchara de madera a fuego vivo. Después de unos 4-5 minutos bajar el fuego y añadir la sal y la albahaca picada y mezclar. Tapar con esas tapaderas que tienen agujeros y dejar que se consuma un poco el agua del tomate. El tiempo de cocción es difícil de decir; depende de la cantidad de agua que tengan los tomates y también del uso que vayamos a darle a la salsa. Ayer la hice para hacer unos spaghetti con pomodoro; en este caso, es bueno que la salsa tenga un poco de agua para que los spaghetti nos queden jugosos.




En este caso, después de colar bien los spaghetti, los condimenté en el mismo recipiente en el que había hecho la salsa (con el fuego encendido y la salsa caliente) y al final añadí un poco de aceite crudo, el parmesano y unas hojas de albahaca. Lo llevé a la mesa así. 



Los spaghetti que veis en la foto son un poco demasiado gruesos. La verdad que a mí me gustan los finos, sobre todo para hacerlos al pomodoro, lo que ocurre es que ayer fue una comida improvisada y eran los únicos que teníamos en casa. 

Nota posterior (martes 2 julio 13): lo bueno de estos spaghetti un poco más gruesos es que al día siguiente están buenísimos gratinados al horno. Los cortais en trozos como de tres centímetros y los poneis en una fuente de horno bonita. Añadís un poco más de salsa de tomate que tengais hecha para que estén más jugosos, si veis que es neceario. Además, tenía un poco de gorgonzola, lo corté en cuadrados pequeños y lo puse por encima. Por último, espolvorear con parmesano. Meter en horno preacalentado a 180º cubierto con papel de plata. Cuando el queso está derretido, quitais el papel de plata y gratinais.  Buenísimo, de verdad. Los hice ayer por la noche que tuvimos una cena y no quedó nada.

Por supuesto esto se puede hacer con cualquier pasta que sobre. Los spaghetti finos, si sobran (que suele ser raro!), a mí me gusta calentarlos en sartén, sin añadir más aceite, y si se doran un poco no pasa nada que si hay alguno un poco crujiente están buenísimos. 

Varientes para la salsa de tomate rápida:  
  1. La salsa también se puede hacer con tomates cherry cortados en cuatro. El procedimiento es el mismo.
  2. A la base de salsa que hemos hecho, podemos añadir aceitunas, alcaparras, atún, langostinos o gamas, ..., si queremos darle un poco más de consistencia.

  
  


  

martes, 21 de mayo de 2013

Spaghetti alle vongole al estilo de Ramón y Laura



Hace un par de años (quizá un poco más, que el tiempo pasa muy rápido), una amiga que se dedica a producir programas de televisión, me llamó para decirme que estaba haciendo un programa de cocina que consistía en que a ti una persona te enseñaba a cocinar un plato y tú enseñabas a otra a cocinar otro. Cada emisión del programa era una receta, es decir, tú salías en dos programas, en uno como alumna y en otro como profesora. El programa se llamaba "Te paso el delantal": en uno recibías el delantal de la persona que te había enseñado la receta y en el siguiente eras tú la que al final, después de probar el plato, le pasabas el delantal a tu alumno. Como una cadena de recetas. Una buena idea.

Le dije que sí, que perfecto y que la receta que yo enseñaría sería Spaghetti alle vongole a nuestro estilo, porque como los hacemos nosotros no es la forma "ortodoxa" de hacerlos.

Pues os pongo a continuación la receta. Espero que os guste y que os salga bien.

Calculado como para 5 comensales, 100 gr de pasta por comensal

Ingredientes
Almejas 1 kg
Spaghetti ½ Kg
Sal gorda (tiene que ser sal gorda, no vale sal fina, ni Maldon, ni similar)
Aceite de oliva (de oliva de verdad, no vale otro)
Una nuez de mantequilla
Ajo, puerro, apio, cebolla
Perejil
Vino blanco
Guindilla picada al gusto


Modo de hacerlo
Poner abundante agua a cocer. Cuando hierva, echar dos puñados de sal gorda y bajar el fuego, para que se mantenga caliente.

En una cacerola de diámetro grande pero baja (la usaremos luego para saltear la pasta), poner las almejas en crudo, sin aceite ni nada. Llevar al fuego para que suelten el agua y se abran. Como pongo al final, sacaremos la pasta a la mesa en esta cacerola, por lo que es importante que sea una cacerola que podamos sacar a la mesa.

Cuando estén abiertas, apagar el fuego. Con una espumadera, colocarlas con cuidado que no se rompan en otro cacharro. Colar el líquido que hayan soltado en un colador muy fino, a poder ser de tela. Conservar el líquido una vez colado.

En la cacerola en la que hemos calentado las almejas, poner aceite de oliva y abundante ajo cortado en láminas finas. Poner al fuego. Cuando el ajo esté algo dorado, con cuidado que no se dore demasiado, echar la mantequilla. Cuando esté derretida, añadir el puerro picado fino, la cebolla y el apio, también picados finos.

Cuando esté pochada la verdura, añadir las almejas y rehogar bien con la verdura. Añadir vino blanco al gusto y el líquido que habíamos reservado al colar las almejas. Mover con cuchara de madera hasta que el líquido se consuma un poco. Echar abundante perejil picado (reservar un buen puñado para luego). Apagar y reservar las almejas.

Si se quieren algo picantes, echar la guindilla molida junto con la verdura.

Subir el fuego al agua. Cuando se ponga a hervir a borbotones, echar la pasta y mover con cuchara de madera. No hay tiempo exacto para cocer la pasta, ni ésta ni ninguna. Es necesario estar pendiente de ella para que quede “al dente”. Mi truco es ir probando la pasta hasta que al morderla notes que está. Normalmente, cuando la muerdes, si está cruda, ves que el centro está blanco. Cuando está hecha, el centro se queda del mismo color que la parte de fuera. Siempre hay que moverla con cuchara de madera y hay que moverla desde el principio, para que no se quede pegada entre sí.

En esta receta, y en todas aquellas en las que la pasta se rehoga con la salsa, es importante que quede “al dente” para que luego, al rehogarla, no se nos pase.

Cuando la pasta esté, colarla en un colador grande. Tener un buen colador es importante y además no es fácil de encontrar. Los baratos no sirven. Tiene que ser de metal y que cuele bien. Reservar un poco de agua por si fuera necesario para condimentar la pasta. Escurrir bien la pasta.

Previamente, hemos vuelto a encender las almejas para que vayan cogiendo calor y estén calientes cuando la pasta esté cocida. Calcular esto es importante: me refiero a que hay que calcular bien el tiempo para que las almejas estén calientes cuando la pasta esté cocida pero tampoco podemos tener las almejas todo el rato al fuego porque se nos pasan.

Verter la pasta cocida y bien colada sobre las almejas y con ayuda de dos cucharas de madera, mover bien hasta que las almejas y la pasta estén totalmente “mezcladas”. Habremos reservado perejil picado para espolvorear la pasta al final y que nos quede bonita para llevar a la mesa. Esta pasta se lleva a la mesa en esta misma cacerola, por lo que es importante que sea bonita para poder llevarla a la mesa. Yo pongo dos trapos de algodón alrededor, con un nudo en las asas de la cacerola, que queda precioso.

Si vemos que es necesario, al mover la pasta, antes de echar el perejil, poner un buen chorro de aceite de oliva y/o un poco del agua que hemos reservado de la cocción de la pasta.

La pasta se tiene que tomar al momento, cuando esté terminada. Los comensales tienen que estar ya sentados a la mesa cuando estemos rehogando la pasta con las almejas; este detalle es importante porque la pasta no puede esperar, porque se pasa.

Es un buen plato para hacer en compañía, en reuniones de amigos, que estén todos en la cocina, tomando el aperitivo, mientras se hace la pasta. Eso es lo que hago yo y es divertido y bonito.

Poner en la mesa un bol para que cada uno quite las conchas de sus almejas y no las tenga que dejar en su plato.

Aconsejamos comer este plato con un buen vino blanco, tipo Monopol de Cvne.

Vitello Tonnato (o Vitel Tonné)

El fin de semana pasado, una de mis mejores amigas, de esas que tienes desde pequeña, que con sólo mirarte sabes  lo que ocurre y que saben de ti casi más que tú misma, tenía varios eventos familiares en su casa y pensó que hacer Vitello Tonnato era una buena opción porque se puede hacer antes, se toma frío y la verdad es que está muy bueno.

Yo me ofrecí a hacerle algo pero lo tenía ya todo bastante encajado; lo único que me pidió fue mi receta del Vitel Tonné (en casa lo decimos así) por si tenía algún truco que pudiera darle.

Mi fin de semana también fue un poco agitado, pero el sábado a primera hora le envié un mail con esta receta, diciéndole que aprovecharía que ya la tenía escrita para publicarla en el blog. Y dicho y hecho.

Os pongo a continuación la receta del Vitel Tonné. Es un plato sencillo pero hay que hacerlo con tiempo porque la carne tiene que estar fría. Como pongo más abajo, es conveniente hacerla un día antes y dejarla en la nevera. O por la mañana, que se enfríe bien, y montar el plato por la tarde.

En la receta, la carne que pongo, es redondo de ternera. Tened en cuenta que la salsa está tan buena, que perfectamente podeis hacerlo con el morcillo que useis para hacer un caldo cualquier día, lo cortais en rodajas finas y poneis la salsa por encima y adornais la fuente. Es una forma exquisita de aprovechar la carne del caldo.

Como última anotación, mi hermana Patricia me comentó, y tiene razón, que es un plato que conviene ver y probar antes de hacerlo uno mismo, para ver, sobre todo, el punto de la salsa, que quizá es lo que tiene un poco de complicación.
 
Ingredientes:
  • Redondo de ternera
  • Ingredientes habituales para el caldo: cebolla, zanahoria, puerro, apio, clavo, unos dientes de ajo, aceite, sal, unos granos de pimienta, ....
  • Para la salsa: huevos, aceite, sal, anchoas, alcaparras en vinagre, atún en aceite, caldo (un poco del que tenemos de cocer la carne)
  • Para adornar la fuente: la zanahoria cocina del caldo, huevo duro, alcaparras, perejil

Modo de hacerlo:
Atar la carne y cocerla en agua con todos los ingredientes habituales que usamos para hacer caldo. Es conveniente hacerla un día antes para que esté bien fría y prieta cuando hagamos el plato. Cuando vayamos a montarlo, quitamos la cuerda y la cortamos en rodajas de aproximadamente 3 mm. Pongo la medida porque para mí es importante. No pueden ser ni muy finas ni muy gordas para que cuando montemos la fuente y pongamos la salsa, esté bien proporcionada la cantidad de salsa con la carne.

La salsa es sencilla de hacer, lo único un poco complicado es la mayonesa, que no se nos corte. En cuanto a las cantidades del resto de los ingredientes, yo lo hago a ojo, y voy probando hasta que queda el gusto y la consistencia adecuada. Digo "consistencia" porque la salsa tiene que tener una consistencia tal que no sea demasiado líquida porque el plato no queda bien ni tampoco demasiado espesa.

Hacemos primero la mayonesa. Luego añadimos el resto de ingredientes: el atún bien escurrido del aceite (importante que sea en aceite, no en escabeche, y que esté bien escurrido), una/dos anchoas, alcaparras y mezclamos. Si está muy espesa (normalmente es así), añadimos un poco de caldo hasta que nos queda la textura que queremos. Al hacer la mayonesa tener cuidado con la sal, yo no suelo poner al principio porque luego la anchoa y el atún están fuertes. Cuando lo pruebo, añado la sal que sea necesaria y ajusto si veo que falta algún ingrediente. Normalmente  me ocurre que me quedo corta de anchoas y de alcaparras.

Meter la salsa en la nevera un poco mientras cortamos la carne.
Cogemos una fuente plana y grande con bordes para que la salsa no se nos salga.
Ponemos primero una cama de salsa, sin miedo. Encima ponemos una capa de carne y cubrimos con la salsa. Ponemos otra capa de carne que nos quede como "contrapeada", es decir, no unos encima de otros, y cubrimos con salsa de nuevo. Suelo poner sólo dos capas y llenar un poco los huecos que hayan quedado.
Montamos otra fuente si nos ha sobrado carne y salsa.
Para adornar la fuente, cortamos la zanahoria cocida y bien limpia en rodajas como de 3 mm. Cortamos también el huevo (los huevos) duro/s. Cogemos unas alcaparras. Con estos tres ingredientes adormanos a nuestro gusto la fuente, que nos quede irregular el dibujo, no simétrico, y ponemos unas ramitas de perejil en los extremos.
Es recomendable montar el plato con antelación y dejarlo en la nevera cubierto con film (ponemos unos palillos para que no se nos estropee) para que la carne coja el sabor de la salsa y esté bien jugosa. Lo sacamos como media hora antes de comer para que no esté tan frío.
Si sobra salsa, la ponemos en una salsera en la mesa porque está buenísma por si alguien quiere ponerse más.
Y ya está!